Paso 1: haz el inventario
Lista todos los agentes, automatizaciones y chats de IA que se usan hoy en la empresa, incluidos los que alguien armó por su cuenta. Para cada uno anota qué tarea hace, a qué herramientas tiene acceso y quién lo usa. La mayoría de las empresas se sorprende con lo que encuentra.
Paso 2: asigna un responsable por agente
Cada agente necesita una persona que responda por él, igual que cualquier miembro del equipo. El responsable revisa su trabajo, decide cuándo ajustar sus reglas y es a quien se acude si algo sale mal. Un agente sin responsable es un riesgo sin dueño.
Paso 3: define qué aprueba una persona
La regla práctica: lo reversible e interno (leer, comparar, clasificar, preparar borradores) puede hacerlo el agente solo. Lo irreversible o que sale de la empresa (enviar, pagar, borrar, publicar) pasa por aprobación humana. Escríbelo por agente y configúralo, no lo dejes a criterio de cada usuario.
Paso 4: lleva los agentes a un lugar común
Mientras los agentes vivan en cuentas personales, el conocimiento se queda en cada conversación y el trabajo no se ve. Un espacio compartido resuelve tres problemas a la vez: todos trabajan con los mismos agentes, el contexto de la empresa se comparte y la actividad queda visible.
Para eso existe Astro: los agentes de la compañía en un mismo lugar, por equipos, con skills y memoria compartidos. Ver cómo funciona Astro →
Paso 5: revisa cada mes
- ¿Qué agentes se usan de verdad y cuáles quedaron abandonados?
- ¿Qué tareas nuevas se repiten y merecen un agente?
- ¿Algún agente está pidiendo demasiadas aprobaciones o demasiado pocas?
- ¿Los accesos de cada agente siguen siendo los mínimos necesarios?
Preguntas frecuentes
¿Quién debería ser el dueño de los agentes en la empresa?
La operación del agente es de su área (comercial, administración, marketing). La gobernanza general, es decir accesos, reglas e inventario, conviene que tenga un solo responsable en la empresa.
¿Cómo evito que cada persona cree sus propios agentes?
No prohibiendo, sino ofreciendo algo mejor: agentes ya construidos, con el contexto de la empresa y disponibles en un lugar común. La gente improvisa cuando no tiene alternativa.
¿Qué pasa con los accesos cuando alguien se va?
Si los agentes viven en un espacio de la empresa, se retira el acceso de la persona y el agente sigue funcionando para el equipo. Si vivían en su cuenta personal, se pierden.